Todos los cantantes famosos tuvieron un inicio que tal vez no sea muy conocido, pero sí marcó el principio de la carrera. En este caso, Vallenato FM, la emisora del vallenato, recuerda la primera vez que Jorge Celedón se presentó ante el público.
A sus 10 años, “Drama Provinciano” un tema cargado de sentimiento que le permitió demostrar, desde muy joven a Jorgito, su talento vocal y su conexión con la música vallenata. Esta fue la canción con la que estuvo frente a una gran audiencia y fue el principio de su carrera.
Jorgito acompañó a su tío Daniel Celedón y al acordeonero Ismael Rudas, quienes estaban en la agrupación El Doble Poder. Fue allí donde comenzó a adaptarse a la tarima, aprendiendo de cerca el oficio del cantante vallenato, el contacto con el público y la importancia de interpretar cada canción con sentimiento.
Aunque aún faltaban años para su consolidación profesional, ese debut quedó marcado como el punto de partida de una carrera que con el tiempo se llenaría de éxitos, reconocimientos y una proyección internacional.
Farid Ortiz es un artista vallenato establecido en la industria gracias a su tono sentimental y su conexión con las personas del pueblo. Vallenato FM, la emisora del vallenato, te cuenta su historia.
En las profundidades del César, un joven Farid Antonio Ortiz Marín, comenzó su camino musical con la tumbadora, un instrumento de percusión con el que logró entender las bases de las melodías y sentar el núcleo de su dirección artística.
Su verdadera carrera, en cambio, fue gracias a Emilio Oviedo, quien escuchó una grabación de Farid, que poseía el entusiasmo y la alegría del vallenato en su interpretación. Con el apoyo de este maestro, el joven cantante logró transformarlo en parte de los referentes del vallenato.
Su primer álbum fue en 1985, aunque lo que lo convirtió en un referente reconocido tanto a nivel nacional como internacional fue su éxito “Se acabaron” en 1991 como parte del repertorio de “Lo Mejor de Mi Vida”. De esta forma, Farid Ortiz se dio a conocer por su voz llena de emociones y su capacidad de conectar con quien lo escucha.
Lo que le otorga su apodo El Rey de los Pueblos, fue el hecho de que incluso con su fama en crecimiento, Farid siempre trató de mantener cercano a su hogar y los lugares donde el vallenato es el núcleo, asistiendo a festivales, parrandas y plazas.
Farid Ortiz no solo construyó una carrera musical, sino un vínculo genuino con la gente que ve en sus canciones un reflejo de su propia vida. Su voz, cargada de sentimiento y autenticidad, lo convirtió en un símbolo del vallenato que nace en el pueblo y regresa a él.
Uno de los acordeoneros más recordados de la historia es Juancho Rois, que incluso después de su muerte logró sentar las bases de un nuevo género del vallenato conocido como vallerengue. En Vallenato FM, la emisora del vallenato, hablamos sobre ello.
El Vallerengue es una mezcla única de dos tipos de música: el ritmo de vallenato con el acordeón y el merengue dominicano que va acompañado de tamboras, así se dio inicio a un nuevo estilo melódico que invita a bailar y disfrutar de las canciones.
Para dar a conocer este nuevo estilo, Juancho Rois, se encargó de idear un proyecto que tenía por título el nombre de su invención, donde todas las producciones estarían hechas con base en este ritmo, sin embargo, no salió mientras aún se encontraba con vida.
El álbum llegó a los oídos del público gracias a Sony Music, quienes se tomaron la tarea de sacarlo a la luz para que se pudiera conocer lo que convirtió a Juancho en uno de los mejores acordeoneros de este folclor.
Canciones como “Señor Locutor”, “Dejala”, “Reconcilio” y otras son parte de esta discografia que no solo marcó una etapa importante dentro del vallenato, sino que también abrió el camino a una nueva propuesta, así el vallerengue, se convirtió en una muestra de innovación sin perder la esencia del folclor, demostrando que el vallenato también puede evolucionar desde su raíz.
La década de 1980 fue una de las mejores épocas para el vallenato, donde nacieron y se consolidaron los artistas que le dieron forma al género. En Vallenato FM, la emisora delVallenato, habla sobre estos cantantes que marcaron un hito en la época.
Los más importantes durante esos años fueron Diomedes Díaz y Rafael Orozco, dos iconos del vallenato que hasta el día de hoy siguen siendo recordados por su música. El Cacique de la Junta lanzó canciones como “Bonita”, “Sin Medir Distancia”, “Tú Eres la Reina”, “El Cóndor Herido” y otras.
El Ídolo, en cambio, de la mano del Binomio de Oro, “De Caché”, “Muere una Flor”, “Mi Novia y Mi Pueblo”, “Te seguiré queriendo” y muchos más, fueron las letras que llevaron a esta agrupación y especialmente a Rafael Orozco a conocerse por Colombia.
Otras voces que llenaron de musicalidad esta época fueron Jorge Oñate, Poncho Zuleta, Beto Zabaleta y Miguel Morales, quienes se encargaron de dejar en alto el vallenato romántico tanto con sus poesías como su sentimentalismo.
Esta etapa dorada del vallenato no solo se destacó por la calidad de sus voces, sino también por la consolidación del género a nivel nacional e internacional. Fue desde este momento, cuando el vallenato dejó de ser únicamente la música de los pueblos para convertirse en un símbolo cultural, sonando en grandes escenarios, emisoras y festivales.
Los 80 quedó marcada como una era irrepetible, donde el vallenato encontró identidad, fuerza y proyección. Las voces que surgieron en ese tiempo no solo cantaron canciones, sino que narraron historias que hoy hacen parte de la memoria colectiva del país.
Siguiendo el género predominante de Los Diablitos, del vallenato romántico, hoy en Vallenato FM, la emisora del vallenato, hablamos sobre “Que no me faltes tú”, una canción sentimental que le canta a lo bonito del amor.
Esta letra fue escrita por Wilfran Castillo, uno de los compositores vallenatos que es reconocido por sus canciones que tocan el corazón. Quienes la interpretan son Alex Manga y Omar Geles en el año 2000, agregando su identidad y su capacidad de transmitir las emociones de cada palabra.
Durante todo el tema, el protagonista habla sobre su preferencia por soportar cualquier cosa en la vida siempre que su pareja esté a su lado, prefiere perder todo lo que posee, pero no puede perder a la mujer que ama.
Para dar mayor énfasis en esa elección, la letra está llena de hipérboles y metáforas, donde se habla de la pérdida de la vida, el alma o el aire como algo fácil de soportar en comparación con la ausencia de su amor.
Es una canción que resalta el amor puro, un amor tan profundo que su ausencia sería lo que el hombre no podría soportar, sería aquello que dolería más que cualquier herida. “Que no me faltes tú”, no solo es una declaración también es un suplica para que ella nunca se vaya.
Cada año, la música vallenata celebra una de sus expresiones más puras: la composición con el Festival Nacional de Compositores de Música Vallenata. Vallenato FM, la emisora del vallenato, habla de sus detalles.
Este festival reúne a quienes dan vida a las letras, las historias y los versos que luego se transforman en los éxitos más queridos del folclor colombiano, destacándose por ser un espacio dedicado exclusivamente a la composición vallenata, donde el protagonismo no está en la interpretación, sino en la valoración del oficio de quien escribe.
Se realiza en San Juan del César, un municipio con arraigo al vallenato en La Guajira, donde poetas y compositores de todo el país comparten sus letras, su estilo y su pensamiento creativo frente al público entusiasta del vallenato.
Esta competencia pone a prueba la originalidad de las letras y la habilidad para capturar emociones desde los relatos cotidianos hasta las vivencias humanas. De esta manera, el Festival Nacional de Compositores se convierte en una escuela y un observatorio de la creatividad que revive temas de amor, desamor, paisaje, historias de pueblo y cotidianeidad.
El evento también ofrece espacios culturales con presentaciones artísticas, homenajes a figuras históricas de la composición vallenata y talleres para quienes están forjando su camino en la escritura musical. Esta es una oportunidad para que nuevas letras se conviertan en parte del repertorio de grandes artistas.
Este festival es más que una competencia, es una celebración de la palabra, la identidad y la memoria del folclor. Allí se honra a quienes, desde la letra, han enriquecido el vallenato y han contado la historia de Colombia con voz propia y genuina.
Hoy, se cumplen 12 años desde la partida de Diomedes Díaz y Vallenato FM, la emisora del vallenatorecuerda a este cantante de la música vallenata que durante años deleitó a la gente con su voz y sus letras.
Nacido en La Junta, en San Juan del Cesar, La Guajira, Diomedes Díaz llegó al mundo el el 26 de mayo de 1957 y que a pesar de, sus humildes orígenes lograron hacerse el nombre del Cacique de la Junta por sus innumerables éxitos y su maravillosa voz.
Su camino fue tormentoso, lleno de desaciertos y baches que superar, pero cada uno de esos momentos lo guiaron a ser parte de los mayores representantes del género en Colombia. A su lado, hubo varios acordeoneros que lo ayudaron a interpretar temas triunfantes, entre ellos Juancho Rois, Nafer Durán, “El Cocha” Molina y Juancho de la Espriella.
No obstante, lo que más recuerdan su público es la capacidad que Diomedes Díaz tenia para transmitir las emociones y los sentimientos de la letra en cada nota y cada tono que su voz soltaba. Su amplio registro le permitía alcanzar diferentes tonalidades y colores que lo hacía versátil para los subgéneros del vallenato.
En diciembre de 2013, Diomedes había lanzado un anticipo de su último álbum “La Vida del Artista”que se estrenó el 19 de ese mes. Al siguiente día tuvo una presentación en una discoteca de la ciudad de Barranquilla, donde se mostró con dificultades para cantar y mantenerse en pie.
Con la llegada de la víspera de navidad, Diomedes volvió a Valledupar con su familia y permaneció en su habitación para descansar. El 22 de diciembre de 2013, desde temprano su compañera sentimental, Luz Martínez, estuvo tocando su puerta sin obtener respuesta, pero por medio de un hueco en la puerta lo vio durmiendo así que lo dejó.
Durante todo el día, Martínez tocó la puerta y comprobó en repetidas ocasiones que continuaba dormido. En la tarde llamó al representante del Cacique y este le dijo que lo dejara dormir hasta las 5:30 y si no respondía, entraran.
Al final angustiada, Luz entró e intento despertarlo, pero solo se encontró con un cuerpo rígido y frio con sangrado por los ojos, la nariz y la boca. Intentaron reanimarlo por 20 minutos, sin éxito y según la revisión del médico, el cantante llevaba muerto tres horas.
Más de una década después, su ausencia continúa dejando un eco profundo, no solo entre sus familiares, sino también en cada seguidor que alguna vez encontró consuelo, alegría o compañía en sus canciones. Su voz y su talento, imposibles de reemplazar, siguen marcando el camino del vallenato y recordándonos por qué su legado permanece vivo en la memoria musical de todo un país.
Cuando la música dejó de ser solo algo auditivo y se convirtió en algo visual, el vallenato tenía como principal enfoque los paisajes del pueblo. Ahora, la imagen principal tiene como objetivo la historia. Vallenato FM, la emisora del vallenato, compara los estilos de los videos musicales.
En un principio, los productos audiovisuales intentaban mostrar parte de la historia de la letra, pero al mismo tiempo se enfocan en los paisajes naturales, el pueblo y la imagen tanto del cantante como del acordeonero.
De alguna manera, se buscaba resaltar el lugar donde nació este género y donde se construyeron la mayoría de relatos. Sin embargo, en la actualidad, las cosas han cambiado. Los videos son más producidos gracias al avance tecnológico, pero también se han enfocado en la historia y los fondos se han transformado.
La ciudad es parte del componente visual, las luces fuertes, las mujeres y la narración específica de la letra, que muestra paso a paso cómo inició y cómo terminó. Incluso los mismos cantantes, en muchas ocasiones son los actores principales, no sólo deleitan con su voz, sino que muestran el sentimiento detrás de ella.
Este cambio, en realidad, no implica una pérdida de esencia, sino una transformación del lenguaje visual con el que el género se comunica. Así como antes los paisajes y los pueblos contaban la historia del Caribe, hoy las narrativas urbanas, los guiones más elaborados y la actuación de los propios artistas buscan conectar con nuevas generaciones.
Vallenato FM, la emisora del vallenato, siempre recuerda momentos inolvidables que han sucedido en el género o de artistas. Esta vez, hablamos del día en que Alejo Durán se equivocó de pase y su frase en ese momento se volvió viral.
Este momento ocurrió durante la final del concurso Rey de Reyes, el primero de esta categoría, en el Festival de la Leyenda Vallenata, el cual reúne a todos los Reyes Vallenatos de los 10 años anteriores para competir por el título final.
Cuando Alejo Durán estaba realizando su presentación con la canción “Pedazo de Acordeón”, una puya que necesita de una habilidad única, tuvo un fallo al momento de ejecutar un pase y en lugar de continuar, detuvo la canción.
Lo que hace más recordable este momento fue su frase “Pueblo, me he acabado de descalificar yo mismo”, retirándose de la competencia, a pesar de que, incluso con ese error, podría haber ganado.
Esto demostró al público porque era uno de los artistas favoritos de estos años, por su ética profesional y su sentido de justicia. Alejo Durán, siempre será recordado como uno de los mejores acordeoneros del vallenato y este recuerdo es prueba de ello.
“La Hora de la Verdad” es una canción de Kaleth Morales, que habla sobre el amor, uno profundo y puro, que logra poner en palabras ese sentimiento. En Vallenato FM, la emisora del vallenato, destacamos un verso significativo y poético.
“Ay yo que culpa tengo si es que tú me encantas, tu mirada me mata” es una de las frases que más se repiten en la canción y que tiene una forma muy lírica de declarar su amor a una persona.
Por medio de esta frase, hace ver el enamoramiento como algo que no se puede controlar, algo que está tan fuera de las manos de alguien que uno nunca tendrá la culpa de querer a alguien.
Con la segunda oración se enfatiza de forma metafórica en una de las cosas que más le gusta de aquella persona: su mirada, sus ojos. Al decir “tu mirada me mata”, el protagonista no habla de una muerte literal, sino de un impacto emocional tan fuerte que lo deja sin defensas, vulnerable ante lo que siente.
Este tipo de expresiones son una de las razones por las que Kaleth Morales logró conectar tan fácilmente con el público. A través de frases cotidianas y metáforas simples, convirtió emociones universales en versos inolvidables.