Durante el 31 de octubre hasta el 6 de noviembre, el vallenato ha estado en medio de la música más escuchada y aquí, en Vallenato FM, la emisora del vallenatote trae el top 10 de las canciones de este género más escuchadas en nuestra emisora.
10. “Vivo En El Limbo” de Samu Páramo
9. “La Jerarquía” de Peter Manjarrés
8. “Cómo Hago” de Oscar Gamarra
7. “Mi Locura” de Jorge Celedón
6. “Si No Me Falla El Corazón” de Rafa Peréz
Éxitos de diferentes artistas entraron en las últimas canciones del top, algunas, que a comparación de la anterior semana, han bajado de posición y otras que han subido. Ahora, se presenta el top 5 de los temas vallenatos más escuchados.
5.. “Caracoles de Colores” de Rafael Santos
4. “Volver” de Los Inquietos del Vallenato
3. “El Picantico” de Elder Dayán
2. “Volvamos A Ser Novios” de Silvestre Dangond
Esta vez, canciones que se han convertido en éxitos de cantantes representantes del género son parte de los primeros 5 temas de Vallenato FM. Para el primer puesto en este top, hay una canción lanzada en 2024 con una presentación en vivo el 28 de septiembre.
El cantautor del pop tropical, Gusi y una de las voces del vallenato contemporáneo, Felipe Peláez hacen una colaboración para el álbum “Vallenato Social Club” que se lanzará en el primer trimestre de 2026. Vallenato FM, la emisora del vallenatote da los detalles de su nuevo sencillo.
“A Tu Medida”es una canción que habla sobre el romanticismo y la alegría, donde se invita a las personas a vivir un vivir amor sincero. La melodía fusiona el sonido clásico del vallenato con ritmos actuales y modernos.
El tema es parte del nuevo álbum dirigido por Gusi “Vallenato Social Club” que busca reunir a un grupo de artistas del género para darle un tributo al vallenato por medio de canciones inédita y voces iconicas.
Esta idea surge del auge que obtuvieron sus anteriores discos “Acabaste Conmigo” junto a Elder Dayán y “Yuquita” con Alfredo Gutiérrez, además del deseo de Gusi por mantener viva la herencia cultural del vallenato en cada uno de los colombianos.
La canción con Felipe Peláez es estrenada con un videoclip en el estudio que da a conocer, por medio de este espacio intimo, la interpretación cálida y genuina de los artistas, ya que sus voces se combinan de una forma natural.
Con este proyecto, el homenaje hacia el vallenato está asegurado, en especial, con las próximas colaboraciones que tendrá el cantautor junto a 12 iconos de esta música colombiana.
Desde su creación hasta la actualidad, el Binomio de Oro ha sido uno de los grupos vallenatos más importantes en la música por sus iconicas canciones y sus representantes, que se han posicionado como ídolos del vallenato. Vallenato FM, la emisora del vallenatote habla de esta agrupación.
El Binomio de Oro de América nacio el 16 de junio de 1976 de la mano de Rafael Orozco e Israel Romero, dos amantes del vallenato que se conocieron durantes su tiempo en la universidad de Barranquilla. Se encontraron en una fiesta de cumpleaños en Valledupar y desde ese momento su proyecto se fundó.
Rafael Orozco venia de estar con Emilio Oviedo mientras que Israel Romero se encontraba con Daniel Celedón; ambos habían tenido éxito en sus respectivas producciones hasta que, su primera improvsación en la fiesta de Lenin Bueno Suarez, los ayudó a darse cuenta de su capacidad artistica cuando se juntaban. La palabra “binomio” viene de la idea de la dupla mientras que “oro” hace referencia a sus variados triunfos.
Durante sus primeros años lanzaron canciones que se convirtieron en himnos en el vallenato como “La Creciente” de Hernando Marín, “Bonito amor” compuesta por Rafael e Israel y “Momentos de amor” de Fernando Meneses; estos sencillos brillaron en la industria por su romanticismo y sus letras dedicadas al sentimiento del amor.
Con la muerte de Rafael Orozco en 1992, Israel Romero asumió el liderazgo del grupo y empezó a fomentar el talento al contratar jóvenes, situación que ayudó a mantener la popularidad del Binomio y dio vida a la historia de muchos cantantes actuales.
En 1996, Romero trajo a Jean Carlos Centeno y a Jorge Celedón como vocalistas principales, quienes años después dejaron el grupo en 2005 y 1999 respectivamente, debido a que ambos querían emprender su carrera como solistas.
Actualmente, Israel continua su trabajo como líder y acordeonero, en algunas ocasiones, al mismo tiempo que tiene a Israel David Romero, su hijo, como cantante junto a Neider Delgado y Paulinna Velásquez para seguir contagiando al publico con su música y el folclor vallenato.
Su legado en el vallenato es tan esencial que en la edición 59 del Festival de la Leyenda Vallenata que se hará en 2026, los artistas homenajeados son los fundadores del Binomio de Oro de América por su magistral herencia.
Desde su creación en 1968, el Festival de la Leyenda Vallenata se conoce como uno de los eventos y concursos más grandes e importantes de la industria del género. Vallenato FM, la emisora del vallenato hace una recopilación de sus Reyes Vallenatos.
1968: Alejandro Durán, fue coronado como el Primer Rey Vallenato, ubicandolo como pionero de la música vallenata y llevándolo a ser reconocido internacionalmente.
1969: Nicolás Elías ‘Colacho’ Mendoza, quien quedó ciego a los 8 años por una enfermedad y aprendió a tocar el acordeón de oído.
1970: Calixto Ochoa, siendo analfabeto, compuso más de 200 canciones las cuales se convirtieron en clásicos del género.
1971: Alberto Pacheco, fue agricultor en el campo colombiano, aprendiendo a cantar de oído sin formación musical formal.
1972 Miguel López, fusionó el vallenato con otros ritmos caribeños, aunque nunca grabó un disco propio.
1973 Luis Enrique Martínez Argote, quien tuvo una vida marcada por una rivalidad musical con otros acordeoneros de la época.
1974 Alfredo Gutiérrez, era músico, acordeonero, compositor, arreglista y cantante del género.
1975 Julio de la Ossa, aprendió el acordeón en la calle y se destacó por su técnica rápida.
1976 Nafer Durán, su estilo innovador ayudó a modernizar el vallenato en los años 70.
1977 José María Ramos Rodríguez, fue un pionero en grabar vallenato comercial diferente al tradicional.
1978 Alfredo Gutiérrez, repitió su reinado, consolidándose como uno de los más longevos en el trono vallenato.
1979 Rafael Antonio Salas, su talento natural lo llevó a competir contra leyendas.
1980 Elberto ‘El Debe’ López, su apodo viene de su deuda constante con la suerte en competencias, por lo que se convirtió en un símbolo de perseverancia en el vallenato.
1981 Raúl ‘El Chiche’ Martínez, fue un acordeonero autodidacta que aprendió tocando en bodas y fiestas.
1982 Eliécer Amado Herrera Ochoa, fue conocido como “El Mono” Herrera, provenía de una familia de músicos.
1983 Julio César Rojas Buendía, fusionó dos tipos de música colombiana: el vallenato y la cumbia, creando un subgénero popular.
1984 Orangel ‘El Pangue’ Maestre, su vida estuvo llena de anécdotas sobre competencias nocturnas en pueblos remotos.
1985 Egidio Rafael Cuadrado Hinojosa, aunque fue originario de una familia de acordeoneros, se destacó por su voz potente como interprete.
1986 Alfredo Gutiérrez, esta fue su tercera premiación lo cual hizo que se ganara el titulo de Tri-Rey Vallenato.
1987 Nicolás Elías ‘Colacho’ Mendoza, quedó elegido por segunda vez en la categoría de Rey Vallenato.
1988 Alberto ‘Beto’ Villa Payares, incorporó elementos urbanos al vallenato así influyó en artistas contemporáneos.
1989 Ómar Geles, su talento lo llevó a ser recordado como el compositor de muchas canciones del vallenato que se siguen recordando.
1990 Gonzalo Arturo ‘El Cocha’ Molina Mejía, proviene de una familia clave en la preservación del vallenato.
1991 Julián Rojas, se destacó por su improvisación en vivo al tocar en bodas y competencias.
1992 Álvaro López, su voz profunda lo hizo famoso no solo en el vallenato sino también en radios colombianas.
1993 Alberto Constantino Rada Ospino, quien mantuvo el estilo clásico, el cual era la esencia del vallenato.
1994 Julio César Rojas Buendía, fue coronado por segunda vez lo que dio más relevancia a su fusión.
1995 Freddy Sierra, fue un joven ganador enfocado en nuevas audiencias.
1996 Juan David Herrera, se destacó por su técnica precisa y letras emotivas.
1997 Gonzalo Arturo ‘El Cocha’ Molina Mejía, fue también parte de los que obtuvieron su segundo premio como Rey.
1998 Saúl Lallemand, fue un acordenero internacional que llevó el vallenato a Europa.
1999 Hugo Carlos Granados, su estilo moderno revitalizó el género en los 2000.
2000 José María Ramos Navarro, su voz fuerte y única lo hizo un ídolo en el Caribe colombiano.
2001 Álvaro Meza Reales, también innovó al incorporar ritmos urbanos mientras su familia continua con la tradición musical.
2002 Navín José López Araujo, fue otro joven ganador que resalta por su energía en el escenario y letras frescas.
2003 Ciro Meza Reales, hermano de Álvaro Meza que con su estilo fusionado atrajo a públicos jóvenes.
2004 Harold José Rivera Febles, quien siendo un talento emergente compuso temas virales, llevando el vallenato a redes sociales.
2005 Juan José Granados, es recordado por su voz emotiva y colaboraciones con artistas pop.
2006 Alberto ‘Beto’ Jamaica Larrota, fusionó ritmos caribeños con vallenato, creando un sonido único.
2007 Hugo Carlos Granados Córdoba, durante sus presentaciones honra las raíces del género.
2008 Christian Camilo Peña, fue un joven que aprendió de maestros locales e impulsó el vallenato digital.
2009 Sergio Luis Rodríguez, quien además de este titulo ha recibido tres veces el Congo de Oro en el Festival de Orquestas del Carnaval de Barranquilla.
2010 Luis Eduardo Daza Maestre, innovó en los arreglos musicales de muchas canciones.
2011 Almes José Granados, aparte de su destreza con el acordeón, sobresale en su habilidad para tocar la caja.
2012 Fernando Rangel Molina, estuvo en la agrupación “Los niños Vallenatos del Turco Gil” donde conoció lo que es enfrentarse a públicos exigentes.
2013 Wilber Mendoza Zuleta, compuso letras que narran historias de la vida vallenata.
2014 Gustavo Adolfo Osorio Picón, enseñó en diferentes escuelas sobre el acordeón, preservando la técnica tradicional.
2015 Mauricio de Santis, incorporó elementos electrónicos, llevando el vallenato a escenarios internacionales.
2016 Jaime Dangond Daza, quien además de su talento para el vallenato, tiene un don para la química.
2017 Álvaro López Carrillo, es un veterano que regresó al trono, demostrando que el talento no tiene edad en el vallenato.
2018 Julián Mojica Galvis, posee un estilo fresco que generó colaboraciones con artistas urbanos
2019 Alfonso ‘Poncho’ Monsalvo Baute, quien demostró que el tiempo puede ayudar a lograr los obejtivos, debido a que esperaba el titulo desde años, en los que competía.
2020. Manuel Vega Vásquez, fue el primer y unicó rey que ganó por medio de la virtualidad debido a la pandemia.
2021 José Ricardo Villafañe, combinó el vallenato con el reggaetón, atrayendo a la generación de los millennials.
2022 Almes Guillermo Granados, es, hasta el momento, el último de la dinastía Granados en obtener el titulo.
2023 Javier Matta Correa, acordeonero que acompañó a Jorge Oñate en los últimos años.
2024 Jaime Luis Castañeda Campillo, a quien en medio del Festival, ele robaron su acordeón III Corona Azul al salir del segundo día de presentación.
2025 Iván Zuleta, quien ha donado gran parte del premio a obras sociales, como una fundación de rehabilitación para jóvenes con adicción y para la recolección y donación de acordeones para niños de escasos recursos.
Hasta el momento estos han sido los Reyes Vallenatos del festival que marcó un antes y un después en la historia de esta música colombiana. Ahora, el público espera con emoción el artista que será coronado en la edición 59 en 2026.
El vallenato, creado en el Magdalena Grande hasta que en 1967 se establece el departamento del Cesar con la capital de Valledupar, se ha extendido a lo largo del país creando un movimiento musical cuya fuerza se refleja en los reconocimientos que le han dado tanto a sus artistas como a sus letras. En Vallenato FM, la emisora del vallenato hablamos de los premios y su influencia en el género.
Desde la creación del Festival de la Leyenda Vallenata en 1968 hasta el inicio de los premios Upar Awards nacidos en 2019, el vallenato ha sufrido diferentes impactos tanto positivos como negativos. Como ventaja principal, los eventos han generado una inclusión y han limitado la discriminación con la participación femenina tanto de artistas como los grupos, especialmente desde la integración de la categoría Reina Vallenata en 2019.
Por otro lado, los reconocimientos son fuente de incentivos para seguir promoviendo la cultura del vallenato y sus diferentes roles como compositores, cantantes y acordeoneros, lo cual es diferente a otro géneros donde no se le da suficiente importancia a los que trabajan detrás de escena en música.
Sin embargo, en medio de las condecoraciones hay huecos que crean consecuencias negativas como el favoritismo, especialmente hacia la región de Valledupar, lo cual origina desanimación por las competencias y concursos, en especifico, dentro del Festival de la Leyenda Vallenata, que posee diversas categorías para impulsar el talento y el folclor desde los niños hasta los profesionales.
También, con el objetivo de generar mayor cantidad de nominaciones, la música vallenata cobra un sentido más comercial dejando de lado la autenticidad del género y la emocionalidad que lo caracteriza en cada una de sus letras.
En una industria donde cada día las distinciones cobran más valor que el producto mismo, la visibilidad del género crece hasta convertirse en un fenómeno mundial y brinda oportunidades para las nuevas generaciones, aunque el precio es alto, ya que obligan al vallenato a redefinirse hasta perder parte de su esencia inicial.
El Son vallenato surge como parte de la música tradicional campesina en el Magdalena, hacia la segunda mitad del siglo XIX y principios del siglo XX, para luego convertirse en uno de los aires representativos del vallenato que hoy en día se han perdido entre las nuevas tendencias musicales.
Su característica principal es que el son es un ritmo suave y melancólico que muchos artistas y vallenateros describen como el lamento del vallenato, por el tempo lento que funciona con un compás 2/4, es decir, que tiene dos tiempos o pulsos.
Además, su letra tiende a ser nostálgica, descriptiva y sentimental con el fin de expresa tristeza, lamento, desamor o contar historias de la vida rural del juglar que la interpreta, por lo cual, el canto que lo acompaña esta lleno de emoción y se siente como una narrativa personal.
Durante las décadas de 1940 y 1950, el son vallenato alcanzó su esplendor gracias a figuras como Luis Enrique Martínez, Abel Antonio Villa y Juancho Polo Valencia, quienes lograron consolidar su estructura melódica y convertirlo en una pieza esencial dentro del folclor vallenato. En ese entonces, el son era el espacio donde el acordeón hablaba con calma y profundidad, permitiendo que cada nota expresara un sentimiento genuino del alma campesina.
Hoy en día, es un aire que se ha perdido, debido a que los músicos actuales prefieren ritmos animados y hechos para la parranda. Sin embargo, algunas canciones de los últimos años han rescatado este ritmo para convertirse en sus exponentes del presente como “Ay Hombe” de Jorge Celedón y “El botón de Oro” de Pacho Rada.
El son vallenato no solo se escucha, se siente. Es el pulso sereno de La Guajira y el Cesar, una melodía que sigue recordándole al mundo que el vallenato nació para emocionar y trascender generaciones. Y en Vallenato FM, la emisora del vallenato, seguimos celebrando este aire clásico que mantiene viva la esencia poética y sentimental de nuestra música.
Original y autentico, así es como se recuerda a Enrique Díaz Tovar, el juglar colombiano que dio a conocer la música sabanera y el estilo vallenato en todo el país. Vallenato FM, la emisora del vallenato te narra su historia y su legado.
La sencillez era el principal foco de la vida del artista que marcó los corazones de muchos por su gran parecido en el tono a Alejo Durán. Criado en un ambiente campesino donde los animales y la naturaleza eran los protagonistas desde el 3 de abril de 1945, el día de su nacimiento en María La Baja, Bolívar.
Entre cariño y ternura, la abuela de Enrique Díaz Tovar fue quien lo enseñó y lo cuidó en Palo Alto, municipio de San Onofre, Sucre, donde aprendió los valores de la vida y la simplicidad que la acompaña. Aunque no fue hasta sus 14 años, cuando se mudó a Buenavista, Córdoba que encontró su pasión y lo que en el futuro se convertiría en su herencia: la música.
Aquel lugar le mostró un espacio nuevo de la vida lleno de colores y sonidos únicos que solo se podría lograr a través de las melodías de una canción, por lo que, “El Tigre de María La Baja” inició su camino por allí, tocando como instrumento principal la violina hasta que llegó la herramienta que le daría un giro de 360 grados a su carrera: el acordeón.
Estableciéndose en Planeta Rica, Córdoba, Enrique Díaz tocó con el alma y compuso con el corazón, creando un estilo particular caracterizado por magistrales notas musicales combinadas con su voz fuerte que resonaba en cada estrofa.
Su pasión y habilidad dieron frutos cuando en 1986 obtuvo el reconocimiento como Rey Sabanero del Acordeón en Sincelejo gracias a su profunda compresión de la música vallenata. Además, de todas sus canciones que, reinterpretando o escribiendo, demostraron su magnificencia.
Uno de sus mayores éxitos fue “La Caja Negra”, una canción compuesta por Rafael Valencia que llegó a ser tan reconocida debido a su forma de transmitir emociones en cada letra y sus destreza al tocar el instrumento central del vallenato.
Enrique Díaz vivió una vida musical llena de alegrías, sencillez y tranquilidad hasta que, en sus últimos meses, los momentos difíciles tocaron a su puerta, presentándose con problemas cardíacos que lo obligaron a pasar la vida que le quedaba en el hospital de Monteria, hasta su muerte el 18 de septiembre de 2014.
“El Compae Quique”, como también lo llamaban, tuvo un cuerpo hecho para la vida rural y un alma musical que aún resuena entre acordeones y recuerdos. Su legado no se apagó con el tiempo, porque quienes lo escucharon aún sienten que cada nota suya sigue viva en el corazón del vallenato.
El acordeón es el instrumento principal del vallenato, caracterizado por ser partícipe de incontables historias y se ha convertido en el soporte armónico de cada canción. Vallenato FM, la emisora del vallenato relata su historia y como llegó a ser el alma del vallenato.
Acordeón de Cyrill Demian
Nació en Australia, producto de Cyrill Demian, siendo el primer acordeón solo un fuelle y cinco botones. A Colombia, llegó a mediado del siglo XIX a Riohacha, La Guajira y se popularizó entre los campesinos y músicos locales. Aunque hubo precursores del instrumento como El Sheng, inventado en Asia 3.000 a. C. y en Europa de la mano del alemán Christian Friedrich Ludwig Buschmann, quien crea laHandäoline.
El Sheng
A inicios del siglo XX, nace Francisco Moscote Guerra, quien inspiró la leyenda de Francisco ‘El Hombre’ y fue quien dio a conocer el acordeón en Colombia. Más adelante, entre los años 1940 y 1950, Abel Antonio Villa, conocido como “El Padre del Acordeón” lo utilizó para realizar las primeras grabaciones comerciales.
Handäoline.
Con el pasó de los años, el instrumento ha sufrido diferentes cambios, el más importante es en la década de 1920 cuando otras evoluciones del acordeón arribaron al país y donde destacó la versión alemana de Honher, ya que se adaptó mejor a los campesinos y a los juglares que fueron los pioneros en su manejo. En los años venideros, llegó el acordeón con “dos coronas”, un acordeón de tres teclados con 31 botones para altos y 12 para bajos, así se logró ampliar la melodía de los artistas.
Su importancia se consolidó con la creación del Festival de la Leyenda Vallenata otorgando a Alejo Duran el título de Rey Vallenato en 1960. Y en las décadas de los 70s y 80s Surgen grandes maestros como Emiliano Zuleta Díaz, “Colacho” Mendoza (Rey de Reyes), y Alfredo Gutiérrez (tres veces Rey Vallenato).
Hoy en día, el acordeón sigue siendo el alma del folclor colombiano, adaptándose a los nuevos tiempos sin perder su esencia. Con la llegada de los acordeones digitales, la tradición se une a la innovación, demostrando que la evolución tecnológica también puede mantener viva la raíz cultural de un país.
Vallenato FM, la emisora del vallenato lamenta profundamente la partida de Jair Martínez, mánager Delay Magdaniel. El joven falleció la noche del sábado 1 de noviembre en un accidente de tránsito ocurrido en la vía Riohacha–Camarones, La Guajira, en inmediaciones del kilómetro 61.
Según los reportes más recientes, la agrupación se dirigía a una presentación en Santa Marta cuando, se toparon con un accidente donde un conductor había chocado contra un caballo, por lo que bajaron a ayudar. Sin embargo, otro vehículo que circulaba a alta velocidad los embistió ocasionando la muerte de Jair Martínez y las heridas de los acompañantes, entre ellos Eduar Gamarra, hermano de Oscar Gamarra.
La noticia ha generado profundo pesar en la familia vallenata. Colegas, artistas y seguidores expresaron su solidaridad en redes sociales destacando el compromiso de Martínez con el folclor vallenato. Mientras se hacen los respectivos preparativos para conmemorar a Jair, Eduar Gamarra se encuentra en un centro asistencial en Riohacha en estado de observación y con estabilidad.
Las autoridades investigan el siniestro mientras el mundo del vallenato siente la pérdida de un impulsor de sueños y nuevos artistas en el género, que durante su carrera trabajó con pasión por la música caribeña.
Acordeonero de éxitos como “Esta Vida”, “No Podrán Separarnos”, “No Merezco Tanto Silencio” y “Por Tu Primer Beso”, Jimmy Zambrano cumple 58 años. Y Vallenato FM, la emisora del vallenato conmemora este día.
Jaime Omar Zambrano Flórez nació en Guamal, Magdalena el 2 de noviembre de 1967 con su padre Epi Zambrano como maestro en el acordeón, quien tocó de la mano de Alejo Durán y Luis Enrique Martínez.
A una temprana edad se mudó a Caracas, Venezuela para poder estudiar música y se unió a Los Melódicos donde grabó “Luzmila” de Poncho Zuleta. En 1993, volvió a Colombia y lanzó “Vallenato y más”con Los Clásicos junto a Aníbal Caicedo.
Dos años más tarde, Omar Geles asombrado por su talento lo reclutó para la agrupación Los Diablitos donde fue tecladista y productor hasta 1999, año en el cuál se fusionó con Jorge Celedón, quien lo llevaría a convertirse en uno de los referentes del instrumento más reconocidos.
Durante 14 años, Jimmy Zambrano y Jorge Celedón crearon hitos musicales con canciones como “Parranda en el cafetal”, “No podrán separarnos”, “Ay hombe”, “Sin perdón”, “Esta vida”, “La Invitación”, entre otros; incluso ganaron un Premio Latín GRAMMY por el Mejor Álbum de Cumbia/Vallenato gracias a su disco “Son Para El Mundo”.
En 2017 inició su camino junto a Fello Zabaleta, heredero del gran Beto Zabaleta, con quien continúa compartiendo escenario. Hoy, su acordeón sigue sonando con la misma fuerza que lo ha convertido en uno de los nombres más respetados del vallenato actual.