El folclor se viste de gala para celebrar el natalicio de una de las figuras más influyentes en la historia de nuestra música. En Vallenato FM, la emisora del vallenato, recordamos hoy a Luis Enrique Martínez, “El Pollo Vallenato”, el hombre que transformó la manera de ejecutar el acordeón y cuya técnica sigue siendo la escuela para todos los reyes que han pasado por Valledupar.
Orígenes y el despertar de un talento
Nacido el 24 de febrero de 1923 en Santa Marta, Magdalena, en el hogar de Santander Martínez y Natividad Argote, Luis Enrique creció entre las labores del campo, la ganadería y la serrería. Sin embargo, su destino estaba marcado por las notas del fuelle. Gracias a su padre, un acordeonero aficionado, dio sus primeros pasos en la música acompañándolo a diversas fiestas, donde empezó a absorber la esencia del vallenato.
Fundación y la influencia de los grandes
A los 13 años, su vida tomó un rumbo definitivo al mudarse a Fundación, Magdalena. Fue en este rincón del Caribe donde, bajo la tutela de maestros como Francisco Rada, perfeccionó su destreza. Su formación no se detuvo ahí; en El Banco, Magdalena, conoció a Juan Madrid, de quien aprendió los secretos del canto y la ejecución de la guitarra, convirtiéndose en un músico integral.
El nacimiento de “El Pollo Vallenato”
Su apodo, “El Pollo Vallenato”, surgió en medio de las parrandas donde su agilidad para el verseo y su valentía en las piquerias lo hacían sobresalir entre los demás. Luis Enrique no solo tocaba, sino que retaba con su intelecto y velocidad, ganándose el respeto de sus contemporáneos y estableciendo un estilo de digitación que hoy conocemos como la base del vallenato moderno.
La gloria en el Festival de la Leyenda Vallenata
Aunque su calidad era indiscutible, la corona de Rey Vallenato le fue esquiva en sus primeros intentos en 1968 y 1971. Sin embargo, la persistencia dio frutos y en 1973 se alzó con el título de Rey Vallenato. Su maestría fue revalidada años más tarde, en 1987, cuando fue consagrado con el título de Rey de Reyes, dejando claro que su trono era eterno.
Celebrar el cumpleaños de Luis Enrique Martínez es honrar la raíz misma de nuestra música. Desde Vallenato FM, invitamos a todos nuestros oyentes a recordar sus clásicos y a valorar el estilo “martinezo” que cambió para siempre el rumbo del acordeón. ¡Gloria eterna al Pollo Vallenato!
