La caja vallenata es el instrumento que completa el trío de herramientas que caracterizan el sonido del vallenato. Vallenato FM, la emisora del vallenato, te habla de su función e historia.
Tan antiguos como la humanidad misma son los tambores, y con el paso del tiempo nacieron sus derivados, entre ellos, la caja vallenata. Este artefacto sonoro no tiene fecha de creación ni autor, sin embargo, se atribuye su origen a la región Caribe, igual que el lugar donde se fundó el género, convirtiéndose en un elemento esencial dentro de las parrandas, los picos y las primeras expresiones musicales del Magdalena Grande.
Posee una forma cónica, donde la parte superior es más ancha que la inferior y mide 31 cm de altura con un diámetro de 29 cm, aunque existen versiones más pequeñas. En la tradición, sus materiales son el aguacatillo y un parche de cuero de cabra; no obstante, hoy en día también se utilizan materiales sintéticos que facilitan su transporte, resistencia y sonido según la exigencia del músico moderno.
La persona que toca este instrumento debe tener un oído hábil y sensible a los diferentes sonidos, ya que su tarea es ser el director de la melodía y mantener la armonía entre todos los integrantes de la composición. En muchas agrupaciones, el cajero es quien marca la intención, la fuerza y el carácter del ritmo, guiando los acentos y las transiciones del acordeonero y la guacharaca.
Su sonido se produce a través del golpe en la membrana del parche mientras el músico está sentado con la caja entre las rodillas, apuntando hacia abajo. Ambas manos pueden crear diferentes matices y acentos según el aire vallenato que se intérprete, ya sea paseo, merengue, son o puya.
Con la caja vallenata se completa la tríada de piezas que ejecutan la columna vertebral del vallenato: acordeón, caja y guacharaca. Un conjunto simple en apariencia, pero capaz de sostener siglos de tradición, identidad y sonido propio de la cultura vallenata.
