RAFA PÉREZ CUMPLE 42 AÑOS: UNA HISTORIA DE EVOLUCIÓN, VALLENATO Y PERSEVERANCIA
Desde las calles de Chiriguaná hasta los grandes escenarios del vallenato, Rafa Pérez ha construido una carrera marcada por el esfuerzo, las oportunidades, los grandes encuentros musicales y una década escribiendo su propia historia como solista.
Este 22 de septiembre, el vallenato celebra los 42 años de Rafa Pérez, una de las voces que ha protagonizado buena parte de la evolución del género durante las últimas dos décadas.
Nacido en Chiriguaná, Cesar, en 1984, Rafael Pérez Tortello encontró en la música desde muy pequeño una forma de expresar lo que llevaba dentro.
Chiriguaná, el lugar donde comenzó el sueño
La historia de Rafa Pérez con la música comenzó cuando apenas tenía 12 años.
En su tierra natal hizo parte del coro Ángeles de la Juventud de la iglesia de su municipio y posteriormente integró la banda municipal 8 de Septiembre, donde tuvo contacto con instrumentos como los platillos, el bombo y el trombón.
Aquellos primeros escenarios fueron mucho más que simples experiencias de infancia. Allí comenzó a formar la voz, la disciplina y la seguridad que años después necesitaría para enfrentarse a escenarios cada vez más grandes.
Su camino también pasó por la música tropical y el merengue dominicano, hasta que decidió radicarse en Valledupar a comienzos de los años 2000. Allí comenzó a relacionarse con músicos que terminarían siendo fundamentales en su historia.
Un joven que empezó a abrirse camino en el vallenato
En 2001, Rafa Pérez y Yader Romero comenzaron a trabajar juntos y formaron, junto a otros músicos, un proyecto llamado Vallenato Joven.
Aunque aquella agrupación tuvo una vida corta, sirvió como una escuela para quienes posteriormente formarían parte de uno de los proyectos más llamativos de la nueva ola vallenata.
Rafa continuó recorriendo diferentes agrupaciones y escenarios. Pasó por Los Chiches del Vallenato, Los Diablitos de Colombia, Miguel Morales, Beto Zabaleta y Jorge Oñate, experiencias que le permitieron conocer distintas formas de interpretar y vivir el vallenato.
En esos años no solamente ganó experiencia musical: también aprendió a entender al público, los escenarios y las diferentes maneras en que el vallenato se escucha y se siente dependiendo de la región.
Kvrass, una etapa que marcó su carrera
A finales de 2007, Rafa Pérez se unió nuevamente a Yader Romero y otros músicos para darle vida a Kvrass, agrupación que rápidamente llamó la atención por su propuesta fresca y energética.
La agrupación también consiguió importantes reconocimientos, entre ellos nominaciones al Latin Grammy, convirtiendo esta etapa en uno de los capítulos más importantes de la trayectoria de Rafa Pérez.
El momento de escribir su propia historia
En 2016, después de varios años con Kvrass, Rafa Pérez tomó la decisión de comenzar su carrera como solista.
Fue un nuevo comienzo. Atrás quedaba una etapa exitosa y comenzaba el reto de construir un nombre propio.
Canciones como “Tú Verás Si Me Crees” ayudaron a presentar esta nueva faceta y posteriormente su primer álbum como solista.
Desde entonces, Rafa ha construido una propuesta que combina las nuevas tendencias del vallenato con un fuerte vínculo con las raíces del género.
Diez años como solista
El cumpleaños número 42 de Rafa Pérez llega además en un año especial: 2026 marca una década desde el comienzo de su carrera como solista.
Durante estos diez años ha consolidado una identidad propia y ha demostrado que aquella decisión de comenzar de nuevo después de Kvrass podía convertirse en uno de los capítulos más importantes de su historia.
Hoy, después de más de dos décadas de carrera y diez años como solista, aquella voz que comenzó a abrirse camino en los escenarios del Cesar se ha convertido en uno de los nombres de la generación contemporánea del vallenato.
Este 22 de septiembre, más que celebrar solamente un cumpleaños, el vallenato celebra una historia de música, perseverancia y evolución.
¡Feliz cumpleaños, Rafa Pérez! Desde Vallenato FM celebramos sus 42 años y todos los capítulos que aún quedan por cantar.

