El 26 de febrero es una fecha grabada en el corazón de los amantes del folclor. En Vallenato FM, la emisora del vallenato, conmemoramos el natalicio de Egidio Cuadrado, el hombre que llevó las notas de nuestro acordeón a los escenarios más prestigiosos del mundo. Aunque su partida física ocurrió el pasado 21 de octubre de 2024 en Bogotá, su música sigue resonando como un testimonio de identidad y maestría.
Desde Villanueva para el mundo
Egidio nació en Villanueva, La Guajira, en 1953. Su romance con el fuelle comenzó a la temprana edad de 6 años, participando en los concursos locales de su tierra natal que más tarde darían paso al Festival Cuna de Acordeones. Su talento innato lo llevó a coronarse como Rey Vallenato en 1985, pero fue su encuentro con la actuación lo que cambiaría el rumbo de su carrera.
El nacimiento de La Provincia junto a Carlos Vives
La historia de su paso por vallenato moderno no se entiende sin la dupla Vives-Cuadrado. Tras participar en la serie Escalona en 1990, grabaron las exitosas producciones “Escalona: un canto a la vida” (1991) y “Escalona Volumen 2”. Este éxito impulsó la creación de La Provincia, una propuesta revolucionaria que fusionó el vallenato con rock y pop.
Poco después, en 1993, lanzaron el álbum “Clásicos de La Provincia” y gracias a este trabajo se internacionalizó “La gota fría”, donde el acordeón de Egidio se convirtió en un ícono global.
Un legado que trasciende el tiempo
La huella de Egidio Cuadrado permanece viva. En este 2026, el vallenato continúa rindiendo tributo a su memoria. Recientemente, se han organizado diversos homenajes en el marco del Festival de la Leyenda Vallenata y en su natal Villanueva, donde se destaca su humildad y su impecable digitación. Su legado no solo está en los premios Grammy que cosechó, sino en haber sido el compañero fiel de Carlos Vives durante más de tres décadas de éxitos ininterrumpidos.
Recordamos al maestro Egidio no con tristeza, sino con la alegría de su música. Su sombrero vueltiao y su sonrisa en tarima seguirán siendo el símbolo de un vallenato que no conoce fronteras. ¡Feliz cumpleaños al cielo, Maestro!
