Al hablar de Felipe Peláez, uno se puede referir a uno de los artistas más completos y versátiles de la música colombiana contemporánea. En Vallenato FM, la emisora del vallenato, analizamos cómo este cantautor nacido en Maracaibo, pero de corazón guajiro, logró redefinir el vallenato romántico, convirtiéndolo en un producto de exportación que brilla por su sofisticación y sentimiento.
La esencia del “Vallenato de Autor”
En relación a su estilo musical, Peláez no solo es un intérprete; es, ante todo, un compositor de élite. Su formación musical le ha permitido imprimir un sello distintivo donde la letra tiene un peso literario superior. Mientras otros artistas se enfocan en la inmediatez del ritmo, Felipe apuesta por narrativas que exploran la vulnerabilidad, el enamoramiento profundo y la elegancia del lenguaje. Canciones como “Tan natural” o “El amor más grande del planeta” son ejemplos claros de una construcción melódica que respeta el acordeón, pero se permite matices de la balada pop.
Innovación y versatilidad rítmica
El estilo musical de “Pipe” se caracteriza por no tener miedo a la experimentación. Su capacidad para fusionar el vallenato con géneros como el pop, la salsa e incluso sonidos urbanos (como se vio en sus colaboraciones con Maluma o Manuel Turizo), lo posiciona como un artista puente.
Esta versatilidad le ha permitido mantener la base del vallenato tradicional en sus arreglos de acordeón, incorporar instrumentos de viento y cuerdas que le dan un aire sinfónico a sus producciones y adaptar su voz a diferentes registros, manteniendo siempre esa calidez acústica que lo identifica.
El legado de un visionario
Felipe Peláez ha logrado lo que pocos: ser comercial sin perder la esencia del “sentimiento”. Su estilo ha influenciado a toda una generación de compositores de la “Nueva Ola”, enseñándoles que la evolución del género no tiene por qué pelearse con la calidad de la letra. En sus producciones, el vallenato se siente fresco, global y, sobre todo, atemporal.
