Hay canciones que no se escuchan, se desahogan. En el vallenato existen letras que no se cantan bajito ni se piensan dos veces: se gritan. Por eso, Vallenato FM, la emisora del vallenato, te recomienda 5 canciones para cantar a grito herido.
“Olvídala” de El Binomio de Oro, es una de ellas. Desde el primer verso, la canción enfrenta una verdad que duele aceptar. No es solo una despedida, es una lucha interna entre lo que se siente y lo que se sabe que debe hacerse. Por eso se canta fuerte, porque decir “olvídala” no es tan fácil como suena.
“Me dejaste sin nada” en la voz de Patricia Teherán, tiene una carga distinta, más directa y cruda. No hay rodeos ni metáforas suaves. Es el reclamo de quien lo entregó todo y se quedó con las manos vacías. Cantarla a grito herido es una forma de reclamar lo que el amor quitó sin avisar.
“Me mata la melancolía” de Los Gigantes del Vallenato, conecta con ese estado en el que la tristeza no grita, pero tampoco se va. Es una canción que se canta con el pecho apretado, porque habla de una ausencia que se vuelve costumbre y de un dolor que acompaña.
“No pude olvidarte” de El Binomio de Oro, cierra este grupo como una confesión sincera. No hay intento de aparentar fortaleza. Es aceptar que, aunque el tiempo pase, hay amores que no se borran. Y cuando suena, la voz se quiebra, porque muchos saben exactamente de qué habla.
“El error” de Los Gigantes, es el reconocimiento tardío. No hay rabia, hay arrepentimiento. Y eso duele más. Es una de esas canciones que se cantan fuerte no por despecho, sino por frustración, por entender que el daño ya está hecho.
Estas son canciones que aparecen cuando el corazón pesa más de lo normal y la voz sale antes que la razón. Por eso se cantan a grito herido, porque el vallenato también sirve para soltar, para liberar y para entender que no todo dolor se cura en silencio.
