El mundo de la cultura caribeña despide a uno de sus arquitectos más brillantes. En Vallenato FM, la emisora del vallenato, rendimos tributo a Willie Colón, el hombre que no solo transformó la salsa, sino que le dio una voz narrativa y social a todo un continente. Desde el Bronx hasta los rincones más vallenatos de Colombia, su trombón y sus historias de barrio se convirtieron en un patrimonio que hoy celebramos con gratitud.
El nacimiento de una leyenda urbana
Willie Colón nació en Nueva York, hijo de padres puertorriqueños, lo que le permitió fusionar la crudeza de la urbe con el sabor de la isla. A una edad muy temprana, irrumpió en la escena musical con una actitud desafiante que le valió el apodo de “El Malo”. Sin embargo, detrás de esa imagen de gánster musical se escondía un genio capaz de orquestar himnos que mezclaban el jazz, la música típica y una lírica cargada de realidad social.
Duplas de oro y revolución sonora
La carrera de Colón estuvo marcada por colaboraciones que cambiaron la historia. Su etapa junto a Héctor Lavoe definió el sonido de la salsa de los años 70, creando clásicos que aún hoy son obligatorios en cualquier parranda. Posteriormente, su unión con Rubén Blades dio vida a álbumes como “Siembra”, demostrando que la música tropical también podía ser un vehículo de reflexión política y humana. Su estilo innovador y su capacidad para experimentar con diferentes sonidos lo llevaron a ser un referente de respeto incluso para los maestros del acordeón.
Un adiós que se convierte en inmortalidad
Tras confirmarse su fallecimiento, el día de ayer, en Nueva York a los 75 años, el legado de Colón se consolida como una guía para las nuevas generaciones. Su partida física, ocurrida en paz y rodeado de su familia, deja un vacío inmenso, pero su catálogo musical, con éxitos como “Idilio”, seguirá sonando en cada rincón donde se aprecie la buena música. Como bien expresaron sus colegas del vallenato como Carlos Vives o Peter Manjarrés, Willie fue un gigante cuya genialidad será recordada eternamente.
