Farid Ortiz se baja del Festival Vallenato: “Los acuerdos deben ser justos”

Una de las ausencias más sentidas se ha confirmado para la fiesta más importante del acordeón en Valledupar. En Vallenato FM, la emisora del vallenato, informamos a toda la audiencia que el maestro Farid Ortiz anunció oficialmente que no participará en los eventos y conciertos programados en el marco del próximo Festival Vallenato. A través de un video en sus redes sociales, el “Rey de los Pueblos” aclaró que su decisión se debe a la falta de garantías económicas por parte de los empresarios organizadores.

El valor de la trayectoria en el folclor

El intérprete de éxitos como “Se acabaron” y “El vendaval” fue enfático al señalar que las propuestas recibidas para sus presentaciones no estuvieron a la altura de su trayectoria y peso en el género. Bajo el video, Farid compartió un mensaje contundente: “Los acuerdos deben ser justos y acordes a lo que representa un artista en la música vallenata”. Con esto, el cantante deja claro que, antes que cumplir una agenda, busca el respeto por el valor profesional que cada exponente le aporta a la cultura.

Un vacío en la parranda festivalera

La noticia ha generado una ola de comentarios entre sus seguidores, quienes año tras año esperan el show lleno de alegría y baile que caracteriza a Farid. Aunque el artista envió un fuerte abrazo a sus fanáticos y los invitó a disfrutar del festival, su ausencia deja un vacío difícil de llenar en las cartillas de espectáculos. Esta situación pone sobre la mesa el debate sobre la valoración económica de las figuras tradicionales frente a las nuevas exigencias de la industria de eventos masivos en la capital del Cesar.

El Festival Vallenato 2026 se queda sin uno de sus animadores más naturales. Farid Ortiz prefiere mantener su posición y defender la dignidad de su carrera antes que aceptar condiciones que considera inadecuadas. Mientras tanto, sus seguidores tendrán que esperar a otras plazas para disfrutar de su catálogo, recordándonos que el mercado del vallenato también atraviesa momentos de tensión entre el arte y la rentabilidad.